Trump amenaza con privar a las ciudades santuario de fondos federales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que a partir del 1 de febrero, negará fondos federales a cualquier estado que albergue gobiernos locales que se resistan a sus políticas de inmigración. Esta medida amplía las amenazas previas de privar recursos a las ciudades santuario.
La decisión de Trump puede tener un impacto significativo en todo Estados Unidos, incluso en lugares donde no hay una gran oposición a los extranjeros. Los tribunales han rechazado dos intentos anteriores de Trump por cortar fondos a jurisdicciones santuarías.
Trump presentó el concepto durante un discurso en el Club Económico de Detroit, sin proporcionar detalles específicos. Según él, "a partir del 1 de febrero, no haremos ningún pago a ciudades santuario o estados que tengan ciudades santuario, porque hacen todo lo posible para proteger a los criminales a expensas de los ciudadanos estadounidenses, y eso genera fraude y crimen y todos los otros problemas que vienen".
La definición de "políticas de santuario" o "ciudades santuarios" no es estricta, pero generalmente se refiere a una cooperación limitada con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Los gobiernos locales en estos lugares han sido criticados por no colaborar plenamente con las autoridades federales para deportar a los inmigrantes ilegales.
En 2017, durante su primer mandato, Trump intentó cortar fondos a ciudades santuarías, pero los tribunales lo anularon. En el año pasado, el Departamento de Justicia publicó una lista de trece docenas de estados, ciudades y condados que considera jurisdicciones santuario.
La lista incluye lugares con gobiernos demócratas, como California, Connecticut y Nueva York, así como ciudades como Boston y Nueva York. El gobierno federal ha tomado medidas para detener el financiamiento de varios programas en las últimas semanas y ya enfrenta impugnaciones legales.
La decisión de Trump puede tener consecuencias importantes para los programas federales y los estados que se ven afectados. Se espera que la administración federal intente privar fondos a Minnesota, un estado donde ha enviado una oleada de agentes federales para operaciones de inmigración.
La situación en las ciudades santuarías puede empeorar si Trump cumple con su amenaza y priva fondos federales a estos lugares. La decisión puede tener un impacto significativo en la vida cotidiana de los ciudadanos que viven en estas jurisdicciones, especialmente aquellos que dependen del financiamiento federal para sus programas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que a partir del 1 de febrero, negará fondos federales a cualquier estado que albergue gobiernos locales que se resistan a sus políticas de inmigración. Esta medida amplía las amenazas previas de privar recursos a las ciudades santuario.
La decisión de Trump puede tener un impacto significativo en todo Estados Unidos, incluso en lugares donde no hay una gran oposición a los extranjeros. Los tribunales han rechazado dos intentos anteriores de Trump por cortar fondos a jurisdicciones santuarías.
Trump presentó el concepto durante un discurso en el Club Económico de Detroit, sin proporcionar detalles específicos. Según él, "a partir del 1 de febrero, no haremos ningún pago a ciudades santuario o estados que tengan ciudades santuario, porque hacen todo lo posible para proteger a los criminales a expensas de los ciudadanos estadounidenses, y eso genera fraude y crimen y todos los otros problemas que vienen".
La definición de "políticas de santuario" o "ciudades santuarios" no es estricta, pero generalmente se refiere a una cooperación limitada con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Los gobiernos locales en estos lugares han sido criticados por no colaborar plenamente con las autoridades federales para deportar a los inmigrantes ilegales.
En 2017, durante su primer mandato, Trump intentó cortar fondos a ciudades santuarías, pero los tribunales lo anularon. En el año pasado, el Departamento de Justicia publicó una lista de trece docenas de estados, ciudades y condados que considera jurisdicciones santuario.
La lista incluye lugares con gobiernos demócratas, como California, Connecticut y Nueva York, así como ciudades como Boston y Nueva York. El gobierno federal ha tomado medidas para detener el financiamiento de varios programas en las últimas semanas y ya enfrenta impugnaciones legales.
La decisión de Trump puede tener consecuencias importantes para los programas federales y los estados que se ven afectados. Se espera que la administración federal intente privar fondos a Minnesota, un estado donde ha enviado una oleada de agentes federales para operaciones de inmigración.
La situación en las ciudades santuarías puede empeorar si Trump cumple con su amenaza y priva fondos federales a estos lugares. La decisión puede tener un impacto significativo en la vida cotidiana de los ciudadanos que viven en estas jurisdicciones, especialmente aquellos que dependen del financiamiento federal para sus programas.